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Mujer ocupa por primera vez la presidencia del Tribunal Supremo
Por primera vez en la historia de Israel una mujer ocupará el cargo más alto del poder judicial, el de presidente del Tribunal Supremo, tras obtener hoy el apoyo unánime de los miembros de la comisión pública encargada de elegir a los jueces.
La juez Dorit Beinish, de 64 años y ex fiscal jefe del Estado entre 1989 y 1996, fue elegida por la comisión en sustitución de Aharón Barak, que se jubila al haber cumplido 70 años.
Su nombramiento se ve como una continuación de la gestión de Barak, quien en la última década ha reforzado la autonomía del Tribunal Supremo y su capacidad para decidir en cuestiones de gran controversia pública, muchas de ellas con un claro tinte político.
Beinish ocupa uno de los asientos permanentes del Tribunal Supremo desde 1995, y durante la primera Intifada (1987-1993), siendo fiscal general del Estado, se enfrentó en no pocas ocasiones al entonces ministro de Defensa, Isaac Rabin, por irregularidades en el comportamiento del Ejército.
Así por ejemplo, cuestionó al Ejército por las órdenes de disparar a enmascarados y por el arresto de palestinos sin llevarlos a juicio.
A pesar de ello, la candidata aseguró a los miembros de la Comisión que no trae 'una agenda política', dijo el ministro en funciones de Justicia, Meir Shitrit.
'Hoy es un día importante para el poder judicial porque elegimos a la juez Beinish como primera presidenta del Tribunal Supremo.
Dorit Beinish estará a la altura de Barak sin ningún problema', dijo Roni Bar On, ministro israelí de Justicia, antes de entrar en la votación.
Y es que el nombramiento de la juez como jefa del poder judicial supone un espaldarazo al estatus de la mujer en la sociedad israelí, ya que también el poder legislativo está presidido por una mujer, Dalia Itzik.
Una tercera, Tzipi Livni, ostenta el que es considerado el segundo cargo de prestigio en el Gobierno israelí, la cartera de Exteriores, y muchos analistas la ven ya como futura jefa de gobierno.
La elección de Beinish se ve eclipsada únicamente por el anuncio que esta misma mañana hizo el presidente de Israel, Moshe Katzav, de no que no participará en su investidura.
El jefe del Estado es el encargado de tomar el juramento al máximo juez del país, aunque debido a la investigación a la que es sometido por un supuesto delito de agresión sexual ha declinado esa prerrogativa.
El acto de investidura se celebrará la semana próxima y hasta ahora se desconoce quien debe ser, legalmente, el funcionario público que le tome juramento a Beinish si Katzav no lo hace.
Fuente: EFE
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