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Más de cien mil mujeres dejan su trabajo por la familia
Las estructuras jerárquicas y rígidas tienden a desaparecer en un mundo donde las nuevas tecnologías permiten trabajar desde cualquier parte.
La caída de la natalidad encendió la luz de alarma. La falta de niños ha sido el detonante del creciente interés por conciliar la vida profesional con la familiar. Pero, poco a poco, se ha visto que las ramificaciones de este problema están mucho más extendidas de lo que podía imaginarse.
"Desde 1995, en la Unión Europea hay más mujeres universitarias que hombres, lo que significa que las empresas necesitan encontrar fórmulas para retener todo ese conocimiento", señala Myrtha Casanova, profesora de la escuela de negocios Esade y miembro del Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad.
Además, a partir de 2010, cada año saldrán menos jóvenes de las universidades por la falta de nacimientos durante los últimos 25 años. La escasez de profesionales obligará a las compañías a diseñar fórmulas para retener el talento, si no quieren caer en una nueva guerra salarial.
Pero, por el momento, la mayoría continua anclada en el sistema tradicional. "Apenas el uno por ciento de las compañías españolas son realmente flexibles", asegura Sandalio Gómez.
El 89% de los convenios colectivos no recoge, ni siquiera, los mínimos legales de conciliación, según un estudio de la Fundación Sagardoy, la Comunidad de Madrid e IESE. "Mientras estas medidas no se reflejen en los convenios, no están garantizadas, porque dependen de la discrecionalidad de la dirección", advierte Gómez.
Respuesta emprendedora
Muchas mujeres han renunciado a sus ambiciones profesionales ante la falta de flexibilidad. El Instituto Nacional de Estadística (INE) asegura que, sólo en el último trimestre, 111.100 mujeres han abandonado su trabajo para dedicarse a la familia, frente a 8.200 hombres.
Otras muchas han optado por crear su propia empresa. "En la década de los 90 se triplicó el número de emprendedoras", asegura Rachida Justo, profesora de la escuela de negocios Instituto de Empresa (IE). En España, tres de cada cuatro nuevas compañías son creadas por mujeres, según Aseme (Asociación de Mujeres Empresarias de Madrid).
"La actividad emprendedora se ve como una posibilidad de organizar mejor la vida personal y profesional", explica Justo. Para evitar la fuga de talentos, común a todos los países desarrollados, en Holanda se ha lanzado "un programa nacional que obliga a las empresas a tomar medidas de flexibilidad si lo piden los empleados", señala la profesora del IE como ejemplo.
Cambio en los hombres
Al interés femenino, se suman las crecientes demandas masculinas por conseguir una mayor flexibilidad. "El cambio de rol ha impactado en los hombres, que cada vez son más conscientes de sus obligaciones familiares", advierte Casanova.
Un estudio interno elaborado por la operadora Deutsche Telekom entre 4.600 empleados concluye que todos los profesionales quieren poder conciliar su vida profesional y personal. Teletrabajo, flexibilidad de horarios y trabajo a tiempo parcial son algunas de las mejoras que proponen.
Sorprendentemente, quienes demandan mayor tiempo libre son los hombres: el 47%, frente al 34% de mujeres. Además, el 46% de los directivos está interesado en reducir sus horas laborales, hasta el punto de que el 43% reconoce no querer trabajar más de 37 horas a la semana.
"El sistema ha cambiado. A medida que avanza la tecnología y entramos en el mundo del conocimiento, las empresas se enfrentan a un nuevo concepto de calidad de vida y de valor del tiempo", subraya la profesora Casanova. "Si se está diez horas en el despacho, es imposible rendir todo el tiempo. Entonces, los profesionales se sienten frustrados. En cambio, la flexibilidad tienden a mejorar la eficacia", añade.
Un estudio realizado por el Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad señala que los programas de conciliación reducen la rotación, el estrés y el absentismo, ayudan a retener el talento, y mejoran el clima laboral, la lealtad y la confianza de los empleados.
En 1991, la firma de servicios profesionales Deloitte detectó que el 50% de los nuevos trabajadores eran mujeres, apenas el 9% llegaba a socia y sufrían un altísimo nivel de rotación. El principal escollo para corregir esta situación era cultural: los propios socios veían como algo natural que las mujeres no soportaran el ritmo y se fueran.
Rápidamente se vio que estaban equivocados. El problema afectaba a todas las nuevas generaciones y los jóvenes más prometedores de la firma no tenían interés en llegar a ser socios, porque se negaban a renunciar a una vida familiar. Se decidió fomentar el trabajo flexible. Una década después, el número de mujeres socias y directivas había ascendido al 14% y la rotación de socios había caído del 25% al 14%.
Ventajas medibles
“Cuando selecciono candidatos, me doy cuenta de que cada vez valoran más la conciliación”, señala Sara Berger, socia directora de la firma de cazatalentos Leader Trust. Madre de dos hijos, Berger asegura que pequeños cambios introducen grandes dosis de flexibilidad en las compañías.
"Una sencilla solución es poner todas las reuniones por la mañana. Además, en mi empresa se puede trabajar uno o dos días desde casa. A cambio, cuando se necesita, los profesionales están más horas por la tarde", asegura.
IBM, premio Empresa Flexible 2004, basa su atractivo en el teletrabajo. En el Gigante Azul no se ficha, a la gente se le mide por resultados, y el 80% de los empleados cuenta con ordenador portátil para poder trabajar donde quiera. Pero, el plato fuerte de la compañía es la posibilidad de tomarse un periodo sabático de hasta 18 meses cobrando el 25% del sueldo.
"El teletrabajo también aporta a las empresas importantes ahorros de infraestructuras, contaminación, desplazamientos..., y una mayor eficacia en el servicio", asegura Casanova. La profesora cita como ejemplo al fabricante tecnológico Xerox, que ha conseguido triplicar su eficiencia ofreciendo a 30.000 de sus 58.000 profesionales trabajar a distancia.
"El principal reto de las compañías es conseguir que los profesionales no maldigan a la empresa donde está trabajando su cónyuge porque le impide verle", resume el presidente de la Asociación de Familias Numerosas, José Ramón Losada.
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